LA CONTRUCCIÓN DE UN MUNDO
“Decidimos rodar en Praga por una serie de razones”, nos dice Ducsay. “Algo más de la mitad de la película fue filmada en la República Checa, sobre todo exteriores y algunos decorados. Praga nos ofrecía mucho de lo que necesitábamos: un clima frío y lluvioso para los exteriores, un sinfín de extras con el aspecto físico que requeríamos y, sobre todo, edificios que tienen varios siglos de antigüedad”.
Algunas localizaciones encajaban con la visión fantástica que Sommers tiene de la Europa del siglo XIX, pero fue necesario construir muchos decorados en la República Checa (Estudios Barrandov y Estudios Praga) y otros en California (Estudios Playa Vista en Los Ángeles y Estudios Downey). El decorado más espectacular, sin lugar a dudas, es la reconstrucción de un pueblo de Transilvania en Kunratice, al lado de Praga, con plaza mayor, dos cementerios y más de una docena de estructuras de estilo “hiper” gótico, entre las que hay una iglesia con campanario de flecha.
Ducsay añade: “En los estudios Downey construimos el salón de entrada del castillo de Drácula, dos torres y un puente. Lo curioso es que tuvimos que construir el salón fuera de los platós, no cabía dentro, a pesar de ser un interior. Sólo rodábamos allí de noche, ninguna escena transcurría durante el día”.
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